
Antología Poética
Francisco Granizo
Colección:Poesía Junta
Páginas:331
Publicación: Abril 2007
Género: Poesía
Precio: $10.00
ISBN: 9789978623701
Poesía Junta aspira a presentar toda la obra de los poetas vivos más importantes del Ecuador. Unos menos conocidos que otros, quienes, a lo sumo, llegan a unas escasas aulas de colegios y universidades recomendados por maestros y maestras que aman lo nuestro y se alejaron hace rato de un sistema educacional en franca obsolescencia. Homenaje en vida entonces a quienes apostaron al oficio impagable de poetas, porque la palabra -debemos recordarlo siempre- es la justificación del amor y del odio, excusa de la falta, voz viva del cerebro, del corazón y de la voluntad, aquello que otorga al ser humano la condición diferencial que lo inviste y distingue y que deviene en expresión del pensar y el querer y en el poder del espíritu sobre la violencia (violencia que empieza por la explotación que en nuestro tiempo se ha convertido en la única relación humana, y termina en las guerras que, todo hace suponer, sigue siendo el mejor negocio del mundo para el imperio que gobierna nuestro planeta). La palabra que, en suma. y en toda la gama de las metáforas sociales, es la semilla que construye la verdad después de cada génesis de la historia y de la vida.
Suelo insistir en que sobre poesía mientras menos se diga o se escriba, mejor; el destino superior de un libro de poemas es el que sea leído, y a eso apunta esta colección. Poetas, es decir, seres humanos que han hecho consigna de vida el enfrentarse al tiempo. ¿La poesía se engendra en la conciencia del poeta o sólo descubre su temeridad para encarar el paso inapelable del tiempo...? En todo caso, el poeta es quien escribe versos porque carece de otra opción en la vida: condena y liberación, paradoja ciertamente extraña. Pero sin poetas la vida estaría «en otra parte». Y la poesía es —¡que duda cabe!— la conciencia de nuestras ausencias.
Marco Antonio Rodríguez
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Francisco Granizo Ribadeneira
Nace en Quito el 8 de noviembre de 1925. Se ha desempeñado como ensayista, novelista, diplomático, catedrático universitario y periodista, aunque es su ser poético el que ha predominado siempre a lo largo de su vida. Granizo ha tenido un devenir lírico riguroso, tendiendo siempre a la profundidad y perfección lingüística. Maneja excepcionalmente los recursos literarios, los motivos y los símbolos. Su mundo es oscuro, iluminado y, a la vez, extraño. Podría decirse que rebasa el lenguaje metafórico, como si en él pugnaran las dos instancias platónicas: el mundo de las ideas y el de la razón.
Su acercamiento a la literatura no se da en un momento en particular. Nació en un hogar colmado de poesía y música. Todos allí hablaban de literatura. Su padre y su hermano Ezequiel escribían poesía. Sus hermanas eran fanáticas de este género y de los labios de su madre brotaban habitualmente rimas y canciones. De ahí que, con inusual naturalidad, haya germinado en él la inquietud por trabajar la palabra, dar forma y vida a sus emociones, capturar los instantes, ver más allá de lo establecido y dejar a su imaginación la tarea de inventar un universo.
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